Un libro escrito e ilustrado por Lola Agulló ✨
Érase una vez una familia que se quería mucho y una vez quedaron todos los primos en casa de su iaia Lola. Su casa estaba en obras, pero era muy bonita.
Había una colchoneta para saltar. Dos de sus hijas vivían con ella, una tenía una hija que se llama Sheila, pero como su madre también se llamaba igual, la llamábamos Sheili, además porque era pequeñita: tiene 3 años para 4.
Los primos nos llamamos: Mauro, Sara (Sarita), Darío, Marco (o sea mi hermano), Sheili —que dice que soy su prima preferida— y Aurora, que nació hace como un mes. Y Lola, o sea yo.
Bueno, que me despisto.
Sheilita, mi hermano y yo estábamos en la colchoneta. Mi iaia estaba en la cocina haciendo la comida, y le faltaban fideos para hacer caldo, así que se fueron a comprar al Mercadona sin decirnos nada. Solo quedábamos mi hermano Marco, Sheilita y yo. Los demás estaban con mi iaia de compras. Y los albañiles no sabían el número de teléfono de mi iaia, así que no le podíamos llamar.
Nos quedamos solos y no sabíamos nada sobre mi iaia ni mis primos, entonces nos subimos al segundo piso. Intentamos abrir la puerta, pero no podíamos porque yo tenía luxado el hombro, y mi prima Sheila se puso pegada a mí diciéndome que tenía miedo y que quería ver a su mamá. Yo le dije que no pasaba nada, pero a la vez yo sentía un poco de miedo, y mi hermano Marco también tenía miedo y se me pegó a mí. Yo dije: ¡una mini puerta no se me va a resistir! —aunque era muy grande—. Cogí la llave, hice un gesto con la mano, le pegué una patada a la puerta y se abrió. Mi hermano vitoreó: ¡LOLA, LOLA, LOLA! y Sheilita le siguió. Después nos encontramos con un móvil de mi tía Sheila viejo… pero no nos sabíamos la contraseña.
Le pregunté a mi prima Sheila si sabía cuál era el cumpleaños de su mamá y ella me dijo que no lo sabía. Yo le dije «es en diciembre» y ella me dijo que sí. Luego le dije «es en octubre» y ella también dijo que sí. Entonces no sabíamos cuál era su cumple y por eso no pudimos llamar a nadie.
Después pasó 1 hora y no habían venido. Nos esperamos 5 minutos más y volvieron.
¡Pero les reñimos a todos por haber hecho eso! Y nos llamamos los primos valientes, y cuando alguno se enfada siempre decimos: «¡Los primos valientes nunca se rinden!» y nos alegramos todos.
Por cierto, mi iaia no es mala, solo se pensó que nosotros ya lo sabíamos. Es la iaia más buena del mundo. 💛
Nosotros tenemos un club que se llama CDM: Club De Militares. Lo creé yo, y cuando hicieron votaciones todos me votaron a mí como líder.
El club lo creé para que mis tíos que fuman dejen de fumar. Ya lo hemos conseguido con algunos, y aún nos faltan cinco. Les robamos el tabaco y se lo tiramos a la basura. Después el mechero se lo damos a mi iaia —aunque lo acaba perdiendo—, y les perseguimos soltando a la bestia, que es mi prima Sheilita, que va a por todos. Como es una cucada, yo le enseño a llorar de mentira y lo hace, y después les dice: «¡picasteis!» y les cogemos por atrás.
Nos lo pasamos bomba. En resumen, somos su peor pesadilla. 😈
Yo tengo a 2 espías: mi hermano y Darío. Los espías llaman por walkie-talkie a mi prima Sarita, ella lo apunta y se lo da a Mauro. Éste me lo da a mí, y cada cosa que hacen mal me sugiere un castigo que les pongo a los fumadores.
Y tenemos un lenguaje secreto… eso ya no lo puedo decir. 🤫
Mi iaia tiene 7 hijas. La primera se llama Nelly, la segunda mi madre Laura —que es la más ordenada y la mejor—, la tercera Nina, el cuarto Jesús (pero le gusta que le llamen Jes), la quinta Sara, el sexto Sergio y la séptima Sheila.
Sheila tenía una sobrina que era mayor que ella —2 años más—, y eran muy amigas. Pero un día sus amigas les excluyeron del grupo y se quedaron solas.
Entonces mi iaia cogió y dijo: «¡Nos vamos de excursión!»
Sheila y su sobrina Nelly dijeron: «Vale». (En aquella época, alrededor de 2012, Sheila tenía 10 años y Nelly 11 o 12.)
Y se fueron de excursión a la montaña.
Vino una tormenta de verano y ellas se querían volver a casa, pero mi iaia dijo que no. Cuando llegaron a una cascada se cansaron. Entonces mi iaia dijo: «Vamos a hacer un trato: si tiro esta piedra y se hunde, gano yo y seguimos; si flota, nos rendimos y nos vamos». Se quedaron Sheila y Nelly súper contentas porque se pensaban que iba a flotar… pero no, y siguieron.
De pronto se escucharon unos ruidos detrás de los arbustos y salió… ¡un jabalí! Salió corriendo como si no hubiera un mañana. 🐗
Se dieron un susto enorme. Mi tía y mi prima le suplicaron a la iaia si podían irse, y ella dijo que no… pero entonces cayó una pluma de un águila. Y dijo mi iaia: «Vamos a hacer un club que se llame el Club de la Pluma».
Y ellas dijeron: «¡No! Mejor: Las chicas del club de la pluma nunca se rinden».
—«¡Vale!», dijo mi iaia muy contenta. «¡Vamos a decirlo!»—
— IAIA: Las chicas del club de la pluma…
— TODAS: ¡nunca se rinden! 🪶
Y a mí también me han metido en ese club. 🌟
Esta historia comienza cuando se creó el McDonald's y estaba recientemente nuevo. Mi iaio quería un helado de KitKat, pero él lo llamaba «helao»… y «helao» es lo mismo que «atontado» en el lenguaje de la familia.
Mi iaia salió del coche y mi iaio fue al McDonald's y dijo: «¿voy al helao? ¿sí o no?». Mi iaia se partía de risa, y mi iaio estaba entre que iba o se quedaba, y todos sus hijos venga a reír. Mi iaio con un humor de perros y mi iaia con un humor de personas graciosas. 😂
Después salieron a una rotonda y le dijo a mi iaia: «¿voy al helao o no?», y mi iaia se pensaba que decía «¿estoy atontado o no?», y todos le decían: «¡Sí, sí, sí!».
Luego mi iaio paró en un sitio y les dijo: «¿vamos al McDonald's o qué?». Y todos dijeron que pensaban que decía que estaba atontado. 🍦
Mi prima Sheila es súper buena, cuqui, guapa, parlanchina, amable y muy generosa. A la vez es muy defensiva; a mí me dice que soy su prima favorita. Cuando quiere algo lo consigue, y eso es lo que me gusta de ella: siempre me defiende.
Me lo paso bomba con ella, aunque a veces canse un poco. Sigue siendo mi prima preferida, contando con todos claro. 💛
Todos se ríen con ella, y a veces lloran… pero no por estar con Sheila, sino porque igual les dan miedo las gallinas. 🐔
Es muy graciosa y te suelta unas bromas… que tela. Para apuntarse a comedia. 😂
Mi iaia tiene un corral donde hay gallinas, pollitos, conejitos y canarios: 7 pollitos, 2 gallinas, 2 canarios… y 5 conejitos.
De los conejitos, dos son los padres y tres los hijos: dos chicas y un chico. Mi prima Sheila les ha llamado Maymay, Carlotilla y Coco —o sea, sus amigas del cole—. Pero a mí esos nombres no me gustan, y yo les he llamado Chocolatita, Lila y Coco. Son muy cuquis. A las gallinas no les ha puesto nombre todavía porque no sabe cómo llamarlas.
Un día las gallinas se metieron en la jaula de los conejos. Yo, con mi muleta, hago como si les fuera a dar… y cuando voy al corral me siguen 6 pollitos. 🐣
¡La madre coneja ha vuelto a dar a luz! A 4 hijos. ¡Cómo mola! Es lo mejor, porque si tienen más conejitos nos darán ¡2 minis!
¡AAAAAAAAH! ¡Qué ilusión! 🎉
Esto tenedlo en cuenta: hay que cuidar a vuestra iaia. Aunque la mía no lo necesita, es súper guay. 💚
Los mejores primos del mundo. Hemos vivido muchas cosas juntos, y hoy se han quedado a dormir en mi casa con mi hermano.
Ahora vamos a ir a casa de mi iaia y estamos muy contentos. Yo estoy enferma y tengo fiebre, pero estoy con mi madre que es médico y me dan Dalsy, así que ya estoy mejor. No le demos mucha importancia.
Tengo 10 años y este es mi tercer libro. El primero fue uno al que aún no le he puesto título, el segundo se llama Cómo cambia el cuento, y este es el tercero.
¿A qué viene todo esto ahora? Os lo explico: quiero hacer un libro que se llame… El misterio del Ratoncito Pérez. ¡Ya os he hecho espoiler! Ja, ja, ja, ¡qué risa!
Es que a mi hermano le llamamos el espoilero, porque cada vez que ya se ha visto una peli te la cuenta entera con 3 o 4 palabras. 😄
Mi tío, cuando era pequeño, se rompió el brazo. Pero antes de hacerte espoiler quiero que lo sepas desde el principio.
Era la comunión de mi tía Sara. Le estaban probando el vestido, haciéndole el peinado, e iban a cruzar la acera… y mi tío se tropezó con una piedra y se rompió el brazo. Llamaron al médico porque lo tenían como una cebolla: el brazo estaba súper morado e hinchado.
Así que mi tía Sara no pudo tomar la comunión ese día. Pero cuando mi madre tomó la confirmación, ella tomó la comunión. 🎊
Siento mucha pena por mi tía Sara.
Y por mi tío Jes. 💜
Un día que estábamos en Grecia, en la playa (Zolos), ocurrió una cosa que nos cambió nuestra energía. La verdad es que se estaba muy pero que muy bien. 🌊
Yo no paraba de tocar la arena, y mi hermano no paraba de tirarse al suelo e ir corriendo a por palos. En ese instante Marco, mi hermano, encontró un palo que tenía forma de varita. Nos quedamos sorprendidos porque había todo un árbol repleto de palos en forma de varitas, y los dos nos miramos con una cara en la que nos decíamos sin hablar: «vamos a jugar a la magia es lo primero».
Mi hermano fue a por más palos. Yo no podía porque estaba en silla de ruedas. E hicimos un montón de trucos de magia de mentira, como por ejemplo calletus y se tenían que callar todos excepto nosotros dos. ✨
También hacíamos arribus elevat y se levantaba el vaso —claro, lo cogía mi padre, pero hacíamos como si él no lo cogiera—.
Nos lo pasamos en grande. Pero luego, cuando ya habíamos llegado a España, mi iaia sin querer cogió mi palo y dijo: «palo que viene, palo que tiro» y lo tiró a su jardín. Me puse casi a llorar porque le tenía mucho cariño…
Pero al final vi que se pueden encontrar más palos-varitas. 🪄
Hasta luego. ✨